Sin salir del H1898, el huésped podrá disfrutar del jazz y el blues en directo, puesto que una vez por semana una banda toca en una de las áreas del hall que posee el hotel. También allí se proyectan regularmente clásicos cinematográficos de principios del siglo XX, como “Luces en la Ciudad” o “El Chico”, ambas de Charles Chaplin.
En el hall destaca una amplia zona de descanso o lectura, además del bar-cafetería, que permanece abierto al público hasta la madrugada en un vestíbulo en el que lucen como nunca los artesonados del vestíbulo que da a la Rambla, al igual que la puerta giratoria hecha de madera y curiosa por disponer de un mecanismo que data de principios del siglo XX y que la convierte en puerta corredera. En el suelo destaca la conservación de los mármoles, de distintos colores. En las paredes se han rehabilitado las juntas de latón y también las columnas que conectan el vestíbulo de la Rambla con la zona de recepción.
Hotels Núñez i Navarro confió el interiorismo del H1898 a Rosa Rosselló, quien consiguió otorgarle una intensa calidez que se arropa entre materias nobles como la madera, el cuero, el mimbre y una gran variedad de tejidos. El aspecto del H1898 es el resultado de un equilibrio entre pasado y presente. Se trata de una decoración extremada, inspirada en el neoclásico y con un innovador aire colonial. El toque extremadamente actual lo consigue Rosselló jugando con las rayas, los cubos y las aspas, ofreciendo una reinterpretación personal de la simbiosis entre el estilo neoclásico y el colonial, y sumergiendo al visitante en una atmósfera llena de contrastes. En la decoración se combinan colores como el negro, el marrón o el blanco. Su estilo escapa de lo convencional en detalles como las maderas mezcladas con telas negras, los metales cromados, detalles como las paredes y las balaustradas revestidas de madera de Etimoe o el suelo recubierto de madera de Sucupira, ambas traídas de África.