Siete antiguos despachos de los directivos de la Compañía General de Tabacos de Filipinas que hoy se han acondicionado y restaurado para albergar reuniones y almuerzos privados.
Los primeros en hacer del edificio una sede comercial fueron los miembros de la familia López y López, Marqueses de Comillas, propietarios y fundadores de la Compañía General de Tabacos de Filipinas. Uno de ellos fue Don Claudio López y Bru, segundo presidente de la Compañía, y cuyo busto, obra del escultor Josep Llimona, preside uno de los Salones Coloniales.
A mediados del siglo XX cobra importancia la figura del poeta Jaime Gil de Biedma, perteneciente a la Generación literaria del 50, quien también fue secretario general de la Compañía de Tabacos. El que fuera su despacho constituye parte de los actuales Salones Coloniales.
Destacan por la luz natural que reciben directamente de la Rambla, y por los acabados en madera de caoba, los techos y las chimeneas que se han recuperado en todo su esplendor.